Mostrando entradas con la etiqueta GADAFI. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GADAFI. Mostrar todas las entradas

miércoles, 26 de octubre de 2011

Gadafi ha muerto... ¿y es necesario verlo así? (Gaddafi has died .. And, you need to see it that way)

De la guionista de “Mejor que los niños no vean la tele”… el esperado regreso con: “Mejor que los abogados no vean la tele y, si son padres, menos” porque les tocará currar.
Seguramente, a todos los que vimos los programas informativos de las distintas cadenas de televisión el pasado 21 de octubre nos habrá recorrido un escalofrío por el cuerpo al ver las imágenes emitidas del cadáver de Muamar al Gadafi poco después de ser abatido en Sirte, su pueblo natal.  Todo lo que se ha dicho del líder libio sería objeto de debate pero la emisión de dichas imágenes es uno de los atentados más brutales que se hayan cometido durante la historia de la televisión en contra de sus espectadores-consumidores.
Todo no vale a cambio de audiencia.  Todo no, por favor.  La muerte de una persona es una de las circunstancias más íntimas que debe ser objeto de RESPETO.  El avance de las nuevas tecnologías –hago referencia a ello, porque, al parecer, las imágenes fueron grabadas por una cámara de teléfono móvil- no pueden ir en contra del sentido común, la ética y moral o, sencillamente las Leyes.  Al menos las leyes españolas, porque las Libias, donde también fueron emitidas dichas imágenes, las desconozco.
En el Título I, Capítulo Segundo, Sección Primera: De los derechos fundamentales y de las libertades públicas de la Constitución Española, en su artículo 18, se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen.  Y, lo cito y hago referencia expresa a él porque no sabía que hubiesen REFORMADO la Constitución en este sentido, siquiera se hubieran producido cambios en la jurisprudencia.
Según nos recuerda la propia Constitución (…) El derecho a la intimidad se vincula a la esfera más reservada de las personas, al ámbito que éstas siempre preservan de las miradas ajenas, aquél que desea mantenerse oculto a los demás por pertenecer a su esfera más privada (SSTC 151/1997, de 29 de septiembre), vinculada con la dignidad y el libre desarrollo de la personalidad (art. 10.1 CE). De esta forma el derecho a un núcleo inaccesible de intimidad se reconoce incluso a las personas más expuestas al público (STC 134/1999, de 15 de julio). La intimidad, de acuerdo con el propio precepto constitucional, se reconoce no sólo al individuo aisladamente considerado, sino también al núcleo familiar (SSTC 197/1991, de 17 de octubre o 231/1988, de 2 de diciembre).
Porque aunque el derecho a la intimidad, deba ser interpretado restrictivamente, ello no supone que los personajes públicos, por el hecho de serlo, hayan de ver ilimitado su derecho a la intimidad.  Además considero que no es más veraz la información por incluir estas imágenes crueles a las que hago referencia, menos aún, colgarlas en la web para que a quien le quede la menor duda lo pueda comprobar una y otra vez. No. 
En lo que a mí respecta, como poco, constituyen una intromisión ilegítima a la intimidad del líder Libio y me llevan a pensar que el gran esfuerzo realizado por los profesionales del periodismo encargados del seguimiento de las revueltas en el mundo Árabe ha sido tirado a la basura por la ambición de algún IRRESPONSABLE en busca de algún puntillo más de audiencia.  Y, en esta ocasión la cadena pública, no ha marcado la diferencia.
Y con todo el ánimo de ahondar más, en la cuestión del derecho, pero esta vez de los espectadores – consumidores, cabe recordar que existe un Código de autoregulación sobre contenidos televisivos, con representación de RTVE, Tele5, Antena 3, Sogecable, Productoras de contenidos televisivos y Periodistas dependiente del Ministerio de la Presidencia en el que se insta a evitar la emisión de imágenes de violencia no necesarias para la comprensión de la noticia o, en el peor de los casos, se avisará a los telespectadores de la inadecuación de las mismas para el público infantil, especialmente en la franja protegida de 6:00 a 22:00 horas.
Personalmente, agradecería que quienes decidieron emitir dichas imágenes reconocieran el perjuicio provocado en la intimidad de Muamar al Gadafi y a todos los españoles conocedores de la Constitución o que, al menos, utilizamos el sentido común en esta ocasión.

jueves, 20 de octubre de 2011

Quiero una cita a SOLAS con ETA / I want a interview alone with ETA

El 20 de octubre de camino al estreno de LA VOZ DORMIDA saltó la noticia de que ETA “lo deja” y, en lo primero que pensé, fue en las víctimas; en los cincuenta años de terrorismo de ETA en España y sus consecuencias.
Seguidamente, me emocioné al pensar que para mí no habría mejor manera de conmemorar esta fecha que asistiendo al estreno de esta película.  La recomiendo, por cierto.  Si se pensara en alguien para contar esta parte de la historia de España, seguramente, sería Zambrano el conveniente.  Relato expresivo, íntimo, auténtico.  Si se ha atrevido con la homosexualidad, con el aborto, con el machismo, con el régimen cubano… Ahora con la historia, por qué no con el terrorismo (un andaluz hablando de algo Vasco), sólo él se atrevería, pienso.
Y, finalmente, porque este tema da para muchos tiempos… Como mujer que soy y me gusta afinar al máximo los términos me pregunté qué significa exactamente: ETA rompe con España, no sabremos más de ella; ETA pretende otro tipo de relación con la sociedad española, sabremos de ella, pero en otros ámbitos; ETA exige ahora una participación ACTIVA en la vida política de los españoles… Casi me acerco más a la postura del Elíseo cuando espera con prudencia para valorar el comunicado de la banda terrorista. 
Ahora bien, de lo que no me cabe la menor duda es que quienes hemos vivido el 20 de octubre podremos contar que, tal día como hoy, el dictador libio que apoyo tanto al terrorismo, Gadafi, encontró la muerte y que, ETA decide un cambio de relación con la sociedad española.

Le contaré a mis nietos que esto lo he vivido en el centro peninsular como una española más / will tell my grandchildren that I have lived in the center of Spain as a Spanish more.